No puedo hacer otra cosa que no sea recordar ese pequeño instante, ese fragmento de tiempo en el que me perdí, en el que mi corazón actuó por mi cerebro.
No me arrepiento de lo sucedido, al contrario añoro el momento en que se vuelva a repetir, esa sensación tan… diferente, atrayente, simple y sencillamente delicioso. No recuerdo haber probado unos labios tan dulces, cálidos, encantadores en toda mi vida. Esa sensación en el estomago que no quiero sentir, ¿Qué hace ahí? No, no debe estarlo, pero lo siento y a mi pesar la disfruto…
No hay comentarios:
Publicar un comentario