caminando por la acera de las calles insípidas de la misma ciudad de toda su vida, mientras escucha los ruidos del ir y venir, cuando se da cuenta que sus pasos no se escuchan, no se sienten y su garganta ronca de tanto gritar de tanto llorar...
Si para recbrar lo recobrado tuve que haber perdido lo perdido, si para conseguir lo conseguido tuve que haber soportado lo soportado. Si para estar ahora enamorado fue menester haber estado herido, tengo por bien llorado lo llorado, porque despues de todo he comprendido quesi no se goza bien lo gozado si no despues de haberlo padecido porque despues de todo he comprobado que lo que tiene el arbol de florido vive de lo que tiene sepultado.